Un mundo deslumbrante + 4, 3, 2, 1

 Hace unos años leí dos libros que me volaron la mente. Uno de la tía Siri, y otro del tío Paul. 

En el primero leí la anécdota de Bowie y Nat Tate, porque la cuestión se trababa más o menos de lo mismo, una artista genial que engaña al docto público de New York, firmando sus extraordinarias obras con nombres masculinos, porque cada vez que presentaba su obra con su propio nombre, pasaba lo que ya todos imaginamos, nada de nada. Un mundo deslumbrante es un juego largo y a veces se pone tedioso, pero como todos los juegos, si le pones suficiente disposición, la terminas pasando a toda raja.

El segundo libro es una cosa monumental. Se llama así porque aparentemente son 4 historias separadas, pero no. Es la misma historia, o más bien, la vida de los mimos personajes contada de 4 maneras distintas, porque unas pequeñas decisiones van alterando los caminos de los protagonistas y al final al tío Paul le salieron 4 historias increíbles, es que la weá es genial. Es como ver Mr Nobody, pero sin la interferencia de las escenas mezcladas y confusas.

Bueno, la tía Siri y el tío Paul son pareja hace mushosaaaaño. Y aparte de que me encantaría ser adoptado por ambos, suelo imaginar las conversaciones que deben existir en ese hogar, el nivel de humor en el que se desenvuelven, las tallas que se deben tirar, las cachas que se deben pegar, qué sé yo. Los amo como amo mis papis tal vez, porque de esos dos tíos queridos aprendí de sicoanálisis, feminismo, política gringa de la época del Trial of the Seven, bisexualidad, neurobiología, arte neoyorquino, y a poner la vara un poco más alta cuando alguien te cuenta una historia. Ambos viejitos parece que sintieran un asco repulsivo hacia los lugares comunes, hacia los personajes que dicen lo siguiente más probable. No mi ciela, este par de viejos tiene más onda que mis papis y que todos mis amiwis juntos, así que he decidido que serán mis awelos para siempre. Aunque no los conozca ni me conozcan, sé que me autorizarían (?).

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